lunes, 26 de enero de 2009

Mi cadàver exquisito











Parado frente a mi cadáver descubrí que para suavizar el rictus de la muerte, y la rigidez post- morten que se había aposentado sobre mi cuerpo, sólo tenía que mover la boca, cerrar los ojos, aflojar los músculos, estirar mis brazos y piernas, y así, mi cadáver cambiaría.
Lo que no tenía claro, era que iba a hacer para eliminar el olor a cadaverina que flotaba en el ambiente, y que amenazaba con ahuyentar del velorio a mis deudos y a mis amigos.

Luis Carlos Bonilla Sandoval - 2007

Fotografia: Luis Carlos Bonilla Sandoval

2 comentarios:

saroide dijo...

Es genial: un muerto considerado :). Breve, contundente, exquisito. Me ha gustado, Luis Carlos.

Rembrandt dijo...

Querido Lukas,
Hace un rato que estoy en tu casa, entré descalza como siempre para no interrumpir tu descanso a la hora de la siesta.

He leído mucho , casi me siento una voyeur. Llegué hasta tu "cebar mate" , como ves ya me estoy pareciendo a Carmelo jeje. Me detuve nuevamente en 2001 - Odisea ...Que hermoso !!!!

Que bien se siente aquí, a pesar de las distancias , ríos, valles, montañas, etc. que nos separan, en algún momento nos sentamos juntos debajo de aquel viejo baobab tuyo, a tomar los mates que tanto nos gustan , mientras charlamos de cosas de aquí, allá , y ....

Te beso y lo mejor para vos como siempre.