sábado, 6 de junio de 2009

NOCHE DE RONDA











La muerte anda de ronda. Ocupa todos los espacios porque sabe que todo y todos, le pertenecen. No tiene prisa, simplemente aparece. Sus métodos de selección, y de control son diversos, y al índice de su manual de operaciones, le ha anexado un nuevo capítulo: Ha descubierto cómo convertir una simple gripa en pandemia.

Supe por comentarios que hicieron en el callejón, que no tiene sexo, y que ríe cuando se entera de que las enfermedades terminales siguen vigentes, pues en estos casos siente que su llegada será más placentera. Sus herramientas de trabajo tan diversas, las ha entregado a los humanos para que las perfeccionen, y algunos escogimos la que era, y seleccionamos nuestro objetivo con tiempo suficiente para que todos los medios de comunicación hablaran de nosotros, y así poder llegar de una al salón de la fama.

Hoy recuerdo que fui contratado por unos señores de espejuelos ahumados que me pidieron que apareciera en escena como actor principal cuando un auto de color blanco, europeo y nuevecito de placas oficiales, hiciera su aparición en mi barrio durante la inauguración de una escuela que ni techo tenía. Decían que al final, después de hacer el trabajo, no habría nada más de que hablar, que cambiaría la vida en la ciudad, y que cambiaría la mía.
Realmente poco me importaba si el hombre de la foto que me habían entregado para que tumbara era el presidente del partido "Rebúscate como puedas", actualmente en el poder, que si era bueno o malo en su casa con los hijos, que si tenía esposa y querida. Lo cierto era que nada había hecho por mí, pero yo si haría mucho por él. Lo convertiría en mártir sin cobrarle un solo peso ¡A mi qué!

Sólo sabía que le tocaba perder, que era él o yo, que no me iba a entristecer cuando lo viera muerto dentro del auto como sí me sucedió cuando vi morir desangrado a Pedro Navaja en la avenida, que no tenía tiempo para echarme atrás, que el canto de la ametralladora tenía que hacer un coro celestial con el chirrido de las llantas de la moto cuando estuviéramos escapando hacia la salvación, que después frente a la escuela, sólo debía quedar la señora sorpresa haciendo conjeturas, que esperaba que nada nos fallara para poder tomarnos unos tragos con los amigos y las nenas, y que al final del día, cuando todo estuviera frío, allá en el cielo no me estuviera recibiendo mi juez.

Yo tenía quince años el día que iban a inaugurar la escuela, y Pepe diez y seis. Hoy mi amigo tiene veinte de estar muerto, no tengo los quince míos, pero sí los veinte suyos de estar sentado en una silla de ruedas con una bala de fusil R-15 incrustada en la espina dorsal, estoy más viejo y me da pena decirlo, y él sólo llegó a tener diez y seis años. Se quedó joven para toda la ternidad.
Creo que debe estar allá arriba buscándome en medio de las nubes para salir por ahí, y seguro que tiene una motocicleta mejor que la que manejaba el día que nos despedimos para siempre.

Luis Carlos Bonilla Sandoval – Junio/2009
Tema musical: Sicarios - Rubén Blades
Imágenes: Internet

9 comentarios:

Inés dijo...

Luis, impresionante tu relato, no deja indiferente, me ha gustado mucho leerlo.
Tiene lección de vida y es lo que queda al leerlo lo importante.

muchos besos,
tu visita me alegrado el corazón!

Rembrandt dijo...

Querido Lukas , terrible y nostalgiosa la temática que has traído hoy. Tus letras impecables como siempre, es un gran placer leerte.

Grxs por haberme "oído" y estar.

Grxs por tus cálidas palabras , que tbn me hacen soñar.

Te beso y que sigas muy bien , lo mejor para vos.

LaU dijo...

Nostálgico y conmovedor, una lección de vida ..


Un abrazo apretado y par de besos

RECOMENZAR dijo...

Bailás con las palabras yo le pongo la pimienta... vos la sal de la vida ...mientras la música llueve y las estrellas comparten tu vida

Mar Solana dijo...

Hola, Luis Carlos:

Me ha alegrado mucho tu visita al blog, me gusta que te hayas sentido relajado y féliz.

He venido a conocerte y me gusta lo que veo y leo.
Percibo nostalgia a raudales y duras lecciones de vida en un ambiente en el cual sobrevivir, la mayoría de las veces, se antoja como un milagro.

Un abrazo, te seguiré de cerca.

ZAYADITH HERNÁNDEZ dijo...

simplemente divino! dura la historia pero es que la vida en sí es demasiado dura para ponerle mucho rosa, también lleva otros colores y el negro es uno de ellos... me encantó el texto, excelente, me llenó de tristeza pero al mismo tiempo, se nota algo de esperanza en él.
aplaudo!
besitos.

Illystil dijo...

Qué estremecedor y qué real. Me ha llegado al alma.

Tienes razón en que la mayoría de las veces, la muerte lo único que hace es proporcinar las armas al hombre, y dejar que éste se encargue del resto.

Por otro lado, cuántos chavales desorientados moraran entre las nubes, buscando a sus compañeros de fatigas y preguntándose porque no les acompañan en el Más Allá. Da miedo sólo pensarlo.

Un beso

Princesa dijo...

A vida é simples e maravilhosa
nós é q complicamos...
uma simples manifestação de carinho e atenção
é o suficiente para que o nosso dia
seja mais feliz e produtivo.
Pense nisso...
E tenha um lindo inicio de semana!!!

Beijinhos...

saroide dijo...

Cuando mueres joven tu imagen queda impoluta; no obstante, tu mente si queda sin tantas imágenes, ¿verdad?...

¡Me ha gustado! :)