jueves, 10 de diciembre de 2009

TIEMPO, DEVUÉLVEME MI TIEMPO
























Tiempo:
Quisiera saber en dónde te encuentras, aunque siempre me han dicho que estás en todo lo que nos rodea, y que tu paso es inexorable.
Llévame de vuelta a los días cuando salía en mi patineta roja a comprar las dos botellas de leche y el pan tajado a la tienda del judío que me enseñó a comer pan francés de cincuenta con Coca Cola.
Devuélveme las tardes de los sábados cuando salía al balcón a ver a la vecinita que tanto me gustaba.
Retrocédeme a las noches en casa de mi abuela para que pueda buscar el olor perdido del pan recién horneado que se regaba por todas las habitaciones.

Dibuja mi cuarto y mis soldaditos de plomo, ayúdame a recordar mis juegos a los vaqueros en sus rincones, cuéntame si ellos también fueron continentes desconocidos a los que llegaba dentro de una caja de cartón que se convertía en barco mientras recorría toda la casa en compañía de mi hermana.

Ayúdame a recordar que en mi barrio cada calle y lote baldío, eran una aventura, y que cada esquina era una memoria inolvidable, y que en esta vida lo importante es el tratar y que lo que cuesta, es lo que no voy a olvidar.

En la curva de los años me he encontrado de nuevo con los muchachos con los que solía jugar después de salir de cine de domingo, con aquéllos amigos con los que caminé senderos de estrellas cuando el horizonte era tan sólo un atajo sobre el río al que íbamos a capturar pececitos de colores. Enséñame como hacíamos para tratarnos de vos y no de usted.

Hoy recobrando la memoria con café, y viendo el cambio en nuestros rostros, reafirmo la lección que me diste alguna vez:
Aunque pases y, pase lo que pase…se puede seguir siendo el de siempre.


Luis Carlos Bonilla Sandoval
Fotos: Luis Carlos Bonilla Sandoval




1 comentario:

Rembrandt dijo...

Que bueno entrar a tu casa y encontrar el mate sobre la mesa, la galletitas donde siempre no? Esta vez cebo yo, te parece?

Mientras escucho tu música voy imaginando esos tiempos que a veces creemos perdidos pero que no es así, siempre están en un rincón de la memoria , solo falta que algo – sonido, perfume, una imagen, lo que sea , pongan en funcionamiento el mecanismo para volver a vivirlos/sentirlos y que bueno cuando ello ocurre. Una vez leí que lo auténtico nunca cambia por más inviernos que pasen , estoy convencida de que es así.

Oh my love, Lennon , obnubilan mi pensamiento en este momento, que cosa más bella por Dios!!!

Te beso querido amigo , cuidate mucho y ha sido un placer tomar estos mates con vos esta mañana lluviosa aquí en mi lugar.