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jueves, 6 de diciembre de 2012

QUERERTE QUIERO




















Todo lo que me rodea tiene algo muy tuyo,
y no me refiero solamente a mis últimos años, mi madurez
los dos sabemos que vives en mí desde que te conozco,
que no soy capaz de cuidarme de tu amor porque quererte quiero
que me gusta amarrarme a tu cintura, ser vulnerable
ser tu sábado con olor a dulce de guayaba, el agua que te moja
el beso diferente cualquier día, el cordón umbilical de tus zapatos.

Entonces te voy a buscar en un encuentro, el que nos hace falta
y voy a olvidar mi equipaje en la estación porque un día no basta
porque la noche ha aprendido de tus silencios olvidados
 y yo he descifrado tu cuerpo sin prisa y sin cautela
ahora te amo en el viento, en lo profundo, en Sol Mayor
y no me importará perder el tren cuando se haga tarde más temprano,
porque sólo tú puedes hacer que las cosas comiencen a pasar.



Luis Carlos Bonilla Sandoval / Diciembre 06/2012
Fotografías: Hombrecito de madera - Paula Andrea Pinzón Bonilla
                   Ventana y mujer - Google

viernes, 12 de agosto de 2011

DE REPENTE








A tu lado abracé el alba de un invierno, entonces supe que eras cierta, y fue entonces cuando te dije que me gustaría amasar la noche contigo y salir disfrazado de horizonte en la mañana, y que si llegaba la noche y estábamos juntos, nos sentáramos en en un cacho de la luna.

Hubiera querido también decirte que acariciaba la idea de ser tu séptimo sentido, la silla que te aguanta, tu peine de color, contar contigo, decirte que dobláramos las calles para guardarlas en cajitas de colores sin que nos importara la lluvia y el desorden de la gente, decirte que sembráramos guayabas, que quería ser el calcio que te dan tus vitaminas y el cordón umbilical de de tus zapatos.

De repente de la risa se hizo el llanto silencioso y de las bocas distantes nació el adiós, de repente de la calma se hizo el viento que de los ojos deshizo la última llama, y de la pasión se hizo el presentimiento y del momento inmóvil se hizo el drama.
De repente, no más que de repente, de la amiga próxima se hizo el amor distante y de la vida una aventura errante.
De repente, no más que de repente.


Luis Carlos Bonilla Sandoval – Agosto 12/2011

Foto: Luis Carlos Bonilla Sandoval

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