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miércoles, 12 de febrero de 2014

ANTIPOEMA DEL PRONTO REGRESO












Hay un retorno distante en tu mirada,
una espera prolongada, el vagar de cinco lunas,
el beso que olvidamos una noche,
tu sonrisa que estuvo presente en mis mañanas,
el aroma de café flotando en la cocina,
las huellas de tu rostro en el borde de mi almohada
y una Quimera que sin decir nada nos advierte.

Extrañaré tu boca en mi boca,mis besos en tu cuello
tus pómulos de luna, tu mentón de sirena taciturna,
tus manos guiando las mías sobre tus pechos de miel y caracolas,
tus besos que llegaban con las olas,
tu cintura entre mis brazos muchas horas
y las estrellas marinas que danzaban en tu vientre.

No te pedí la promesa de un regreso esa mañana,

tu mirada llenó la mía de palabras y un Te quiero
además dejaste una taza de café sin terminar como es tu costumbre,
y el aroma de Thierry Mugler vagando en silencio por la casa.
Pero si de pronto tardas y me hace falta saber de ti para seguir viviendo,
le pediré a una golondrina que me traiga tu recuerdo,
y que el próximo invierno si es preciso,
te lleve el silencio de mis horas, una foto tuya y mía,
y la dirección de mi Hotmail con un adjunto.

Mite, quiero que sepás que comencé a esperarte sentado bajo el marco de la puerta cebando un mate largo como el viento,

que me rasuro antes de que salga el sol y no cuando la luna llega,
que preparo tallarines en salsa boloñesa, hago risotto y aprendo a hacer polenta,
que casi no escucho a los Stones, a Blades y The Beatles
que ahora vivo canciones en francés y en italiano, 
pues espero decirte mucho más que Je t’aime moi non plus
y más que un Ti amo el día que de nuevo estemos juntos.

PD: No volveré a hacerte el amor con las medias puestas, es malo para la salud me lo dijo una coneja 


Fotografías: Luis Carlos Bonilla Sandoval
                    

jueves, 24 de junio de 2010

MARIANA DE LA NOCHE

































-Yo recuerdo muchas cosas suyas y mías. Hasta parece que fue ayer cuando la vi aquélla tarde en primavera, y las manos le tomé por vez primera mientras escuchábamos a Roberto Ledezma.
También me acuerdo cuando llegaba a la banca del parque en donde me encontraba con mis amigos contando películas, me miraba directo a los ojos, se pasaba la lengua por los labios, y me decía uva curuba-


La mujer a la que me dirigía, no era otra que mi novia de colegio, sólo que ahora tenía otros años, no se cuántos, pero que a decir verdad, le lucían, y a la que poco o nada parecía interesarle mi parlamento setentero. Después de muchos años de no verla, me sentía como un simple mortal al que Sandro no le iba a ayudar como lo hizo en el pasado, pues en estos tiempos de música electrónica y reggaetón, nadie se cree el cuento de “…tus labios de rubí de rojo carmesí, parecen murmurar mil cosas sin hablar…”


Quise recordarle que nos habíamos dado besos con lengua en cine, y que ella me había dado besos de mariposa con sus pestañas mientras nos despedíamos en la puerta de su casa, pero así como pensé en decírselo, me contuve. Nunca fui capaz de expresarle nada con mis palabras, entonces, como lo hice antes de que la juventud se fuera, me puse todo serio, y comencé a construir un monólogo acomodado con la letra de una canción de Yaco Monti que siempre me gustó: “Que tienen tus ojos, que yo no te olvido. Que tiene tu pelo, que vive en mis manos. Que tiene tu boca que muerde mis horas…”



Cuando terminé, creí que me regalaría una sonrisa como las de antes, pero en vez de hacerlo, se retiró lentamente las Ray Band, retuvo el humo de su cigarrillo Kent por algunos segundos, me miró con desdén, y con tono de aburrimiento dijo:
-¡Que vaina con vos! ¡Seguís siendo el inmaduro de siempre! Quiero que sepás de una buena vez, que no me interesan tus historias ni tus canciones. “Tu amor es un periódico de ayer, que jamás procuro ya leer.” Te fuiste hace años, incumpliste la cita que teníamos y que hoy se me antoja obsoleta, luego a los pocos días de tu partida, me llega una carta en la que sin muchas explicaciones, comentabas que vivías en otra ciudad, y hoy, como si nada hubiera pasado, te aparecés diciéndome que sos escritor, y que “Como te extraño mi amor porque será…” Es bueno que sepás, que mi vida es otra desde entonces. Ahora todo cuesta y cada precio es diferente, me llamo Mariana de la noche, y me voy porque me esperan.



Parado bajo el vano de la puerta del bar en donde nos hemos encontrado, y sin saber que hacer con el ejemplar de mi único libro publicado que no pude entregarle, la vi alejarse, dejando tras de sí, el aroma volátil de su Channel Nº 5 mezclado con humo de cigarrillo. Un hombre gordo de ésos que no faltan en las historias de hoy, se la llevó en un auto lujoso.


Un nuevo capítulo de mi vida se cerraba, convirtiéndose sin querer, en el borrador de una de mis historias, en un amor desesperado que no tiene mañana, pero como no iba a continuar persiguiendo un recuerdo que ya no hacía parte de mi vida, me dije: “Luis Carlos, nada de nervios. Tenés que seguir escribiendo”. Así que sin pensarlo mucho, dejé de lado el corazón, me coloqué mi gorra bolchevique, salí del bar, extraje un aerosol de pintura roja que siempre cargo en mi mochila, y en una pared solitaria que encontré en mi barrio, escribí el nombre de ella y el mío junto a una leyenda que decía: “…escapemos de esta vida. Viva el Ché y los Rolling Stones…”

Luis Carlos Bonilla Sandoval

Fotos: Luis Carlos

Abril 04/2010

sábado, 24 de octubre de 2009

MI MAMÁ YA NO ME MIMA












Cuando abro la nevera y no encuentro mayonesa de la que preparabas, siento un enorme vacío en mi vida, y esto me hace reafirmar que no me trajiste al mundo a sufrir, sino a disfrutar de una fiesta sin final, pero viéndome tan solo en la mansarda que ocupo desde que me fui de casa por haber perdido el año escolar, hace que piense todo lo contrario, y que busque consuelo algunas veces en la canción “Fair game” de Crosby, Stills, Nash & Young porque recuerdo que la conocí cuando decías que me estabas criando con cautela, palabra que abarcaba cualquier intento de ir a la esquina a contar películas con mis amigos.

Muchas veces me ha provocado dejar todo, pero no sé cómo, y lo peor es que no puedo ni siquiera intentarlo, porque no he pagado la renta hace más de dos meses, situación que me obliga a esconderme del casero cuando lo veo, porque anda diciendo que si no me pongo al día, se llevará todos mis discos de rock. Ya se cargó el de los Dave Clark five que tiene la canción “Because”, el de Arlo Guthrie que incluye el tema “Coming into Los Angeles,” uno de América con el clásico “Don’t cross the river”, y “Hold the line” de la banda Toto. Mamá, así te suene raro, esto es peor que aguantar hambre.

No vayas a creer que sólo te extraño por lo de la mayonesa, también te echo de menos cuando escucho “Miss you” de los Rolling Stones. Esta canción me recuerda la lasagna de pollo y el puré de papas con tocineta sofrita que hacías, aunque también trae a mi memoria los movimientos de caderas de Mick Jagger, y la imagen de Laura llevándose mis cuentos del pato Donald, y el libro de imágenes de The Beatles del fotógrafo Tim Hil . Te juro que si hubiera sabido que cumplir años y no madurar iban a complicar mi vida, habría hecho hasta lo imposible por aprender a anudarme la corbata, pero ya ves, sólo se desnudar mis debilidades de hijo, pues soy un pésimo malo.
Me gustaría que escucharas “Dismal day” de la banda Bread para que sepas cómo me estoy sintiendo, pero si no la entiendes, pídele a mi hermana mayor que te traduzca “Mother freedom” del mismo grupo, así sabrás que estar lejos de casa no ha sido malo del todo, pues aunque no terminé la secundaria, ni aprendí a pegar un botón y mucho menos a freír un huevo, sé hacer pulseras tejidas, collares con semillas, y hasta tengo tiempo para soñar con un mundo mejor.

Ayer mientras revisaba algunas fotos en las que aparezco feliz a tu lado, pensé seriamente en la posibilidad de seguir sonriendo, así me tilden de inmaduro, pues tú más que nadie sabe que la edad, la curiosidad, y llevar la contraria, hacen que sienta lo mismo ante lo que veo como asimilado, y lo más importante, es que la cultura sistematizada, no ha podido satisfacer a este curioso del desorden y del colorido.

Quisiera saber si todavía me recuerdas cuando cumplo años, pues desde que decidí vivir solo, nadie volvió a darme regalos, ni a cantarme el “Happy birthday”, olvido que me ha llevado a decidir que la canción de The Beatles con este mismo nombre, sea la que alegre mi vida cuando trate de recordar cuántos años no tengo.

Postdata#1: Hoy me levanté con la canción “Turn turn turn” del grupo norteamericano The Byrds dándome vueltas en la cabeza. Debe ser porque Laura se fue barriendo con todo.
Postdata#2: Mamá por favor llama antes de que me corten el teléfono, que el casero se lleve mis discos, y tenga que vender la guitarra. Me hace falta tu cantaleta.


Luis Carlos Bonilla Sandoval



Fotos: Luis Carlos y Google

domingo, 23 de agosto de 2009

ROCKCUERDOS
































Quisiera saber si mirarte en silencio es distancia o es preludio, pues si te invito a escuchar los discos de rock que guardo con los aretes que le faltan a la luna, me vas a decir que no te gusta, que prefieres los diamantes de Lucy. Y si te digo que me he inventado el verbo “Nostalgiar”, me vas a preguntar toda seria, que cuando es que voy a madurar. Pero bien sabes que este verbo tan tuyo, tan vigente en las agendas de los sicólogos y en los libros con los que especulan en sus consultorios, no me interesa. Prefiero seguir creyendo en un cielo de mermelada, en los Blue Minnies, y en los hombres de plastilina que llevan corbatas de espejo mientras conducen taxis de papel periódico.

Ayer mientras escuchaba “Woman” de John Winston Lennon, pensé llamar a tu casa para pedirte que nos encontráramos en el baño de un café como lo hicimos alguna vez, pero me contuve. Sentí que si lo repetíamos, no te iba a dar besos con los ojos cerrados, ni te hablaría de la talla de tu sostén, ni del tatuaje en tu trasero, mucho menos de los dientes de Luis Miguel y de sus saltitos. Consideré que si nos encontrábamos en el wáter, sería para recordarte que en Agosto del 69, en una granja de Bethel, se realizó el mejor concierto de rock de todos los tiempos, y que gracias al documental dirigido por Michael Wadleigh, Crosby, Still &Nash, se volvieron tan famosos como su “Wooden ships”.

Hoy me he levantado con ganas de fumar en la bañera y de escuchar a Deep Purple. Para mí, esto es nostalgia, para vos, es ridiculez. Creo que te voy a dejar viviendo con tus baladitas ochenteras y tus palomitas de maíz hechas en horno micro ondas, pues me importa más la melancolía que pueda llegar a sentir si me quedo viviendo en este mundo sin una estúpida razón, y lo que es peor, sin saber si el Coyote se comió al Correcaminos después de haberlo atrapado con una trampa embadurnada de pegante marca Acme.

Me hubiera gustado decirte que Bob Dylan, Mick Jagger, y Paul McCartney, se tinturan el pelo, que Zak Starkey, el hijo mayor de Ringo Starr, abandonó Oasis, y comentan por ahí, que reemplazará a Charlie Watts en la banda de las Piedras Rodantes, y que Alicia, la que estuvo en el país de las maravillas, no se comió una seta mágica, sino una Silocibe Cubensis. Esto último me lo contó el Sombrero Loco.

PD: Aunque consideres que por culpa de mis rockuerdos y el cine retro que tanto me gusta no pudimos entendernos, quiero que sepas que nunca te voy a olvidar, y que antes de que el Coyote logre su objetivo, y mucho antes de que Mafalda se tome la sopa, te voy a regalar el collar que hice con los aretes que le faltan a la luna para que puedas conjugar y entender el verbo que inventé.


Luis Carlos Bonilla Sandoval – Agosto 22/2009


Imágenes: Google/Internet

domingo, 19 de julio de 2009

REFUGIO ARTIFICIAL













Tiempo de sueños esquivos en el que ha aparecido un poco de todo, hasta el recuerdo del día en el que mi padre perdió mi nuevo bluejean jugando al póker.

Tiempo de papeles arrugados y de hastíos en los que no he sabido nada de tu vida, y en el que lo único cierto, es que he estado soñando con tus dibujos nacidos en medio de claroscuros, sticks de incienso, porciones de pizza, botellas de Coca Cola a medio llenar, recortes de revistas, carátulas de discos, música de Eric Clapton, Bob Marley, y los Stones.

Quisiera saber si ya encontraste la casa donde alguna vez nació el sol, ése refugio invisible para alucinados del que me decías que sólo se puede llegar cuando se escribe, y en dónde es posible amar hasta el amanecer porque no existe el olvido.

Hoy he recordado la tarde cuando leímos a Baudelaire y me dijiste que las paredes y los muebles en ella no existen, que hay que dibujarlos para sentir sus líneas, y que te parecía triste saber que el tren que viaja a New Orleans, ya no se detiene en en la casa donde nace el sol.

Te cuento que después de haber visto 2001 Odisea del espacio por centésima vez siguiendo tus consejos para poder entender su simbología, no podría decirte si me inclino por esta adaptación que Kubrick hace del Centinela de Clarke, sí por Hikmet cantándole a “Tu alma”, quizás Bécquer que no sabe lo que ha soñado, de pronto García Márquez y sus mariposas amarillas, talvez Machado y los fantasmas, acaso Sabines o a lo mejor Serrat y su "Secreta mujer".

PD: Si te interesa saberlo, creo que por ahora…sólo me interesás vos, y más adelante…sólo vos.
Me lo recomendó el médico para la cordura.


Luis Carlos Bonilla Sandoval – Julio 18/2009


Fotografías: Luis Carlos Bonilla Sandoval

     DIATRIBA FRENTE AL ESPEJO®   Como sabía que en el Taller de Literatura de la universidad, el profesor me iba a preguntar el signi...