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viernes, 12 de febrero de 2021

AMIGO CUERVO




 

 

AMIGO CUERVO

Viajero solitario que vagas a deshoras

Proscrito sobreviviente de otoños deshojados

Rey del misterio, acuchilla el aire con tus alas

Y no olvides graznar en la soledad gris que te acompaña

 

Háblame del pasado con tu voz ronca y arcana.

Pronúnciate acerca de los besos malgastados

Hazlo ahora que viajo con la luna en mis pupilas

En la espalda mi mochila herida

Y el desamor en mis bolsillos rotos.

 

En los campos tranquilos de septiembre

Sólo queda el recuerdo de todos los momentos suspendido

Háblame ahora que no hay espigas de trigo ajeno

Ahora que los bosques se desnudan de sus pomposas galas

Campo de urces, boca silencio.

 

No oigo mis pasos, solo es real la niebla,

Tengo conmigo la pluma que dejaste en primavera

En mi ventana la luz del sol quemándose en el cielo

Y un lugar en donde cualquier vino es elegía.

 

Luis Carlos Bonilla Sandoval – Bélgica septiembre 02/2019

Fotografías: LCBS

 

 

 

 

 

miércoles, 1 de diciembre de 2010

ELEGÍA







Con esos poderes magicos que tienes y que te ayudan a emerger de la nada, has llegado trayendo consigo el perfume dulce de la muerte y la inmortalidad sombreando tu mirada.
Desde la ventana que tantas veces compartí contigo, miro complacido que no has perdido el gusto de contemplar a las libélulas jugando a perderse en medio de los nenúfares, a las mariposas danzar sobre las ondas que la brisa dibuja en el lago de los cisnes, y que continúas buscando barquitos de papel cuadriculado.

Cómo no soñar otra vez con las mañanas en las que disfrutaba con placer el aroma cálido de tu cuerpo todo. Cómo no recrear mis ojos con tu figura etérea sí la recorrí mientras te amaba. Luces joven y el traje de seda con el que vestí tu desnudez cuando partiste, te hace más bella a los ojos de la vida. No imagino tu pecho otrora palpitante, oprimido por la losa fría del sepulcro y mucho menos la blancura de tu piel alguna vez mía, abandonada en los laberintos oscuros del tiempo que rige el devenir de los hombres en la tierra.

Tu mirada tiene los colores de los bosques encantados que sólo permiten el paso de la bruma con la que se visten las hadas y si te aproximas al lugar en donde fuiste reina, podrás ver la penumbra de mi otoño y escuchar el trepidar del fuego tratando de atrapar recuerdos lejanos

El cielo llora y hace frío. Tu cuerpo quizás se haya amalgamado a la lujuriosa seda de tu traje para impedir mientras levitas, el movimiento quimérico de tus senos.

Escuchando la voz triste de la lluvia y sintiendo que no me acompañarás en las horas que le quedan a la noche, he recordado sin profanar tu nombre la conversación triste que tuve con mi Musa.
Quiero que sepas que le pedí por mi alucinación, por tu recuerdo, pero se fue llevándose consigo tu nombre y diciendo que no era mi momento.
Fue tan sólo una locura perseguida, un dolor probado que trasegué para olvidar tu ausencia.
Después, sólo después, supe que todo había sido un sueño.

Luis Carlos Bonilla Sandoval - Diciembre 01 de 2010

Imágenes: Google

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