¿A cuál de todos mis amores idos te pareces?
No lo sé, y como no volveré a tener noches llenas de besos y amaneceres húmedos vividos durante mis marchas solitarias a través de las cordilleras y valles de tu cuerpo, tampoco quiero hacerme daño recordando tu voz, tu olor y el sonido de tu ropa deslizándose sin prisa por tu cuerpo.
¡Por favor, déjame que te olvide!
Luis Carlos Bonilla Sandoval - Marzo 30/2010
Fotografía: Luis Carlos