Te invito a sitiar la nostalgia del domingo y las mañanas de lunes que deprimen,
a combatir la prisa, el horario del trabajo, tu oficina,
a olvidar el teléfono que suena, la ciudad y la congestión,
a caminar sin pensar en el mañana,
a escribir que los recuerdos le ganan al olvido,
y que el amor no tiene ayer sino presente.
Te invito a confinar a la rutina, a recuperar tus años y los míos,
a dibujar corazones solitarios en algún vidrio empañado,
a descubrir a que sabe un beso si cerrás los ojos,
y a sentir mi taquicardia cuando diga que te quiero.
No demorés, dejá todo de lado,
tengo una noche de viernes y una tarde de sábado,
un montón de sensaciones y palabras,
algunas canciones nuevas,
un stock de besos y abrazos de colores,
tu fotografía en mi bolsillo,
y mi amor para ahogar en el fondo de tu ombligo.
Luis Carlos Bonilla Sandoval – Septiembre 09/2011
Fotografía: Luis Carlos Bonilla Sandoval