A la ausencia que nos une,
a esa que llega cuando el sol se oculta
y hace que el jardín se vuelve luna,
no la quiero vestir de adioses todavía.
Mis noches tienen por su culpa,
un insomnio agradable lleno de vos y de tu nombre,
de mates cebados, llanto de guitarra,
de besos dibujados en servilletas, la distancia
de cartas amarillas, tu recuerdo,
de bandoneón de Mederos, mi nostalgia
y del saxofón tenor de Stan Getz, mi melancolemia.
Luis Carlos Bonilla Sandoval – Septiembre 30/2311
Foto: Luis Carlos Bonilla Sandoval