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miércoles, 12 de febrero de 2014

ANTIPOEMA DEL PRONTO REGRESO












Hay un retorno distante en tu mirada,
una espera prolongada, el vagar de cinco lunas,
el beso que olvidamos una noche,
tu sonrisa que estuvo presente en mis mañanas,
el aroma de café flotando en la cocina,
las huellas de tu rostro en el borde de mi almohada
y una Quimera que sin decir nada nos advierte.

Extrañaré tu boca en mi boca,mis besos en tu cuello
tus pómulos de luna, tu mentón de sirena taciturna,
tus manos guiando las mías sobre tus pechos de miel y caracolas,
tus besos que llegaban con las olas,
tu cintura entre mis brazos muchas horas
y las estrellas marinas que danzaban en tu vientre.

No te pedí la promesa de un regreso esa mañana,

tu mirada llenó la mía de palabras y un Te quiero
además dejaste una taza de café sin terminar como es tu costumbre,
y el aroma de Thierry Mugler vagando en silencio por la casa.
Pero si de pronto tardas y me hace falta saber de ti para seguir viviendo,
le pediré a una golondrina que me traiga tu recuerdo,
y que el próximo invierno si es preciso,
te lleve el silencio de mis horas, una foto tuya y mía,
y la dirección de mi Hotmail con un adjunto.

Mite, quiero que sepás que comencé a esperarte sentado bajo el marco de la puerta cebando un mate largo como el viento,

que me rasuro antes de que salga el sol y no cuando la luna llega,
que preparo tallarines en salsa boloñesa, hago risotto y aprendo a hacer polenta,
que casi no escucho a los Stones, a Blades y The Beatles
que ahora vivo canciones en francés y en italiano, 
pues espero decirte mucho más que Je t’aime moi non plus
y más que un Ti amo el día que de nuevo estemos juntos.

PD: No volveré a hacerte el amor con las medias puestas, es malo para la salud me lo dijo una coneja 


Fotografías: Luis Carlos Bonilla Sandoval
                    

viernes, 8 de enero de 2010

ALMA DE TU FLOR














Algún día verás que me voy a morir amándote.
Algún día sabrás lo que ha sido sufrir amándote...

(Rubén Blades)

Hoy mientras revisaba mi correo, no encontré ninguna notita tuya, ni siquiera un adjunto que me muestre que no me has olvidado. No lo sabes, pero me acobarda la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti.
A veces pienso que mi gusto desmedido por la música, en vez de alegrar mi vida, la entristece, pues cuando encuentro en la red nuevas voces que casi siempre comparto contigo para poder decir que te quiero y ponerme cursi mientras me animo a decir te amo, el encanto sólo dura el tiempo justo de un simple beso de saludo, y esto último es tan relativo, pues casi nunca nos vemos.

Alguna vez te escribí que en el negro hay un azul, y en el azul un opaco, y que detrás de mi silencio hay cien palabras que jamás vas a comprender porque no encuentro la manera de que salgan y te hablen de mi amor. Tampoco sabrás que más allá de mi silencio hay un cariño que nunca antes a nadie ofrecí, pero que ante ti responde como un niño que esconde su ilusión de ser feliz.

Ayer supe una vez más, que me gustaría ser tu esclavo, tu fiebre, tu estación y tu tren, tu pecado y mi silencio, la sombra que se tumba a tu lado en la alfombra a contarte el cuento de Caperucita Roja. Los dos sabemos que no soy el mejor, que te mojas en las ganas como la María de Cruz de navajas, pero también sabemos que puedes colocarme cuando quieras el collar con el que Yoko Ono sometía a John Lennon.

Sin habérmelo propuesto en esta tarde tan llena de melancolías, coloqué un CD del bandoneonista argentino Rodolfo Mederos, y por toda mi habitación se esparcieron los colores tristes de una melodía que se llama "Antes de la eternidad". Escucharla me hizo vivir por segunda vez el momento en el que me dijiste mientras bailábamos "No woman no cry", que me estabas queriendo un poquito más.

Como te podrás dar cuenta, esta es la carta con más sentido de madurez que he escrito, pues estoy pensando seriamente que cambiar, hará de mí un mejor hombre para ti, aunque tengo mis dudas acerca de si seré un buen amante, o si seré tan sólo una mala historia para contar.

Acepto que me he equivocado muchas veces, que los significados de disculpa y perdón, están casi que a punto de desaparecer de tu diccionario, y que debo evitar a toda costa que esto suceda, pues el amor sin resolver que aparece cuando nos vemos, sólo ayudará a que me siga equivocando contigo, aunque si me dejas tomarte la mano siete días a la semana, seré feliz, o al menos generaré envidias cuando caminemos uno al lado del otro.

Lo de que aprendí a hacer café, fue pura invención para quedar bien contigo, pues como te pudiste dar cuenta la última vez que nos vimos, primero coloqué muy poco en el filtro, y después…se me fue la mano.
Amar bajo tus condiciones fue imposible. No pude atarte a mi cama, ni ser tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío, y hoy que me encuentro convertido en tu resaca, tu lunes, tu hastío, te confieso que he querido olvidarte pero me ha sido imposible hacerlo. Debe ser porque siento que me harán falta los spaguetis a la boloñesa que preparas, ó porque todavía te amo.


Luis Carlos Bonilla Sandoval

Canción: "Hoy quisiera cantarte" - Alessandro Safina

Foto: Luis Carlos


sábado, 6 de junio de 2009

NOCHE DE RONDA











La muerte anda de ronda. Ocupa todos los espacios porque sabe que todo y todos, le pertenecen. No tiene prisa, simplemente aparece. Sus métodos de selección, y de control son diversos, y al índice de su manual de operaciones, le ha anexado un nuevo capítulo: Ha descubierto cómo convertir una simple gripa en pandemia.

Supe por comentarios que hicieron en el callejón, que no tiene sexo, y que ríe cuando se entera de que las enfermedades terminales siguen vigentes, pues en estos casos siente que su llegada será más placentera. Sus herramientas de trabajo tan diversas, las ha entregado a los humanos para que las perfeccionen, y algunos escogimos la que era, y seleccionamos nuestro objetivo con tiempo suficiente para que todos los medios de comunicación hablaran de nosotros, y así poder llegar de una al salón de la fama.

Hoy recuerdo que fui contratado por unos señores de espejuelos ahumados que me pidieron que apareciera en escena como actor principal cuando un auto de color blanco, europeo y nuevecito de placas oficiales, hiciera su aparición en mi barrio durante la inauguración de una escuela que ni techo tenía. Decían que al final, después de hacer el trabajo, no habría nada más de que hablar, que cambiaría la vida en la ciudad, y que cambiaría la mía.
Realmente poco me importaba si el hombre de la foto que me habían entregado para que tumbara era el presidente del partido "Rebúscate como puedas", actualmente en el poder, que si era bueno o malo en su casa con los hijos, que si tenía esposa y querida. Lo cierto era que nada había hecho por mí, pero yo si haría mucho por él. Lo convertiría en mártir sin cobrarle un solo peso ¡A mi qué!

Sólo sabía que le tocaba perder, que era él o yo, que no me iba a entristecer cuando lo viera muerto dentro del auto como sí me sucedió cuando vi morir desangrado a Pedro Navaja en la avenida, que no tenía tiempo para echarme atrás, que el canto de la ametralladora tenía que hacer un coro celestial con el chirrido de las llantas de la moto cuando estuviéramos escapando hacia la salvación, que después frente a la escuela, sólo debía quedar la señora sorpresa haciendo conjeturas, que esperaba que nada nos fallara para poder tomarnos unos tragos con los amigos y las nenas, y que al final del día, cuando todo estuviera frío, allá en el cielo no me estuviera recibiendo mi juez.

Yo tenía quince años el día que iban a inaugurar la escuela, y Pepe diez y seis. Hoy mi amigo tiene veinte de estar muerto, no tengo los quince míos, pero sí los veinte suyos de estar sentado en una silla de ruedas con una bala de fusil R-15 incrustada en la espina dorsal, estoy más viejo y me da pena decirlo, y él sólo llegó a tener diez y seis años. Se quedó joven para toda la ternidad.
Creo que debe estar allá arriba buscándome en medio de las nubes para salir por ahí, y seguro que tiene una motocicleta mejor que la que manejaba el día que nos despedimos para siempre.

Luis Carlos Bonilla Sandoval – Junio/2009
Tema musical: Sicarios - Rubén Blades
Imágenes: Internet

viernes, 24 de octubre de 2008

TODO MI AMOR

Todo mi amor no cabe en una copa,
ni dentro de la piel de una pantera,
no cabe en la montaña del silencio,
ni en las ventanas de una flor abierta.
Todo mi amor no cabe en el espacio,
ni en todos los pupitres de una escuela,
ni en las tristes esperas de la noche,
ni en el olvido, ni en la vida entera.

Todo mi amor no cabe en una mano,
ni cabe en la rendija de una puerta.
Si las piedras del mundo se reunieran,
le faltarían las piedras a las piedras,
si se reunieran todas las palabras,
para llenar mi casa solariega,
amada, faltarían todas las lunas,
y también las palabras y las letras.
Porque todo el amor que te entregara,
todo el amor del mundo no lo llena.

Rubén Blades/La Rosa de los Vientos

TARDE SERENA


Fruta bonita duerme en la rama de mi soñar.

Fruta jugosa,

miel en mis ojos,

dulce en mi boca,

tarde serena,

trae mi morena

a mi cabeza.

Gira, gira morena,

gira, gira, gira morena,

en mi cabeza.

Rubén Blades/La Rosa de los Vientos

     DIATRIBA FRENTE AL ESPEJO®   Como sabía que en el Taller de Literatura de la universidad, el profesor me iba a preguntar el signi...