El día que tu recuerdo se borró de mi piel y tu perfume se desvaneció de mi almohada y de mis franelas, escribí tu nombre en una pared de mi habitación, y lo hice con errores de ortografía para despedirte. Bienvenido sea tu olvido, porque tu amor si acaso existió, fue sólo instantáneo.
No estoy para nadie ni para alguien.
Luis Carlos Bonilla Sandoval - Abril 17/2011
Fotos: Luis Carlos Bonilla Sandoval (Quinta de San Pedro Alejandrino)