miércoles, 29 de abril de 2009

LAS CONFESIONES DE MINA





Quería aprender a caminar sin hacer ruido para poder llegar hasta tu lecho cuando el sol se ocultara, y cuando logré hacerlo, descubrí que levitaba, que no tenía imagen, y que mi cuerpo durante las noches de vigilia en las que te esperaba desnuda, era tan sólo un sueño que necesitaba vivir contigo en el mundo que hoy compartes con la vida.

Soy un reguero de tinta con la que podrás escribir nuestra historia.
Si ya no me amas, pero aún me recuerdas, quizás podrías empezar la primera página con esta frase: "Haber estado contigo mientras vivías, fue un privilegio que no supe valorar, porque sintiéndome seguro de tu amor, creí que no era necesario decirte que te amaba".

Hoy mis movimientos se aferran a cada uno de tus huesos para poder sentir sus crujidos cada vez que camino tu cuerpo antes de que llegue el alba. No lo sabes, pero en el lugar oscuro y vacío en el que me encuentro, y que algunos llaman eternidad, necesito que mis rodillas toquen mi cara y me consuelen.

Luis Carlos Bonilla Sandoval - Abril 29 de 2009

Fotos tomadas de internet

5 comentarios:

Princesa dijo...

A amizade é uma flor que desabrocha,

Num dia de Primavera, com um sol radiante,

Cheio de abelhas que andam de flor em flor,

E borboletas cheias de cores,

A amizade é uma alegria da vida,

Passei para lhe desejar um bom dia
um beijo

Rembrandt dijo...

Querido Lukas

leyendo tu poema de hoy , sentí volver al seno materno, lugar donde mis rodillas tocaban mi rostro. Seguramente no fue esa tu intención al escribirlo pero de alguna manera me sentí transportada hasta ese lugar y tiempo.

Te beso y que sigas muy bien.

RECOMENZAR dijo...

Siempre hay que decir te amo... y repetirlo a diario... porque de repetir... se hacen lass cosas bellas ...Placer haberte encontrado

Mucha dijo...

Gracias por pasar y dejar la maravilla de tus comentarios Tus letras son magia

Nerina Thomas dijo...

Cuánto amor esperando, cuánta sensibilidad junta!!!